Hacer una ruta de senderismo de 20 km sin estar en forma, ¿es posible?

¿Te has propuesto caminar 20 kilómetros en un día sin haber entrenado previamente? ¡Me parece una idea estupenda! Pero si eres como yo, seguro que te rondan por la cabeza preguntas como: ¿Es posible? ¿Cuánto tiempo me llevará? Y, sobre todo: ¿cómo me preparo sin tener que entrenar durante semanas? No te preocupes, no eres el único que piensa así. Por eso estamos aquí.

Aquí veremos exactamente cómo puedes afrontar este reto, qué preparativos son necesarios y a qué debes prestar atención durante la caminata. Tanto si quieres empezar de forma espontánea como si simplemente no estás seguro de cómo abordar todo esto, aquí encontrarás consejos prácticos y una valoración realista para completar con éxito tus 20 kilómetros.

Por qué una caminata de 20 km es un reto

Caminar 20 kilómetros sin entrenamiento no es moco de pavo, ¡pero sin duda es factible! Con la preparación y la actitud adecuadas, esta ruta puede convertirse en una auténtica experiencia de superación. Es un reto, claro, pero uno que te hará sentir orgulloso cuando lo hayas superado.

Las exigencias físicas de una caminata de 20 km

Recorrer 20 kilómetros a pie supone un gran esfuerzo para tu cuerpo. Especialmente si no estás entrenado, tus músculos y articulaciones tendrán que trabajar duro para que puedas avanzar. Es importante que seas consciente de ello y que adaptes el ritmo de la caminata a tu cuerpo y a la distancia.

Además, haz suficientes pausas durante la caminata. Los principiantes en el senderismo deberían hacer más descansos. También debes asegurarte de que la ruta discurra principalmente por suelos forestales blandos. Es mucho más agradable que el asfalto duro y tus pies te lo agradecerán.

Un pequeño consejo: si estás planeando tu primera ruta larga, te recomiendo que no empieces directamente en la montaña. Las pendientes pueden suponer un verdadero reto, especialmente para los principiantes, y restar diversión a la excursión. Es mejor empezar en un entorno familiar, donde conozcas bien el terreno y puedas acortar el recorrido si es necesario.

Otro punto: los viajes de senderismo o los grupos de senderismo suenan tentadores, pero a veces también conllevan cierta «presión del grupo». En un grupo, es fácil sentirse presionado para seguir el ritmo o la ruta de los demás, incluso si no te sientes cómodo. Para empezar, suele ser más agradable hacer senderismo solo o con amigos que entienden mejor tu ritmo y tus necesidades de descanso. Así podrás disfrutar de la ruta a tu propio ritmo y ganar confianza para futuros retos más grandes.

El reto mental

Además del esfuerzo físico, tu fortaleza mental también juega un papel decisivo. Caminar 20 km al día no es fácil, pero tu voluntad y tu resistencia pueden allanarte el camino. Se trata de demostrarte a ti mismo que puedes recorrer distancias más largas, incluso si a veces resulta agotador. Esta fortaleza mental te ayudará a perseverar y a sentirte orgulloso de ti mismo al final.

La dificultad radica en mantener la positividad y la fuerza de voluntad durante muchos kilómetros. Por eso, dependiendo de tu personalidad, deberías pensar en diferentes formas de distraerte. La mayoría de nosotros no aguantaríamos 20 kilómetros mirando fijamente al frente sin aburrirnos. Estas distracciones me ayudaron en mi primera caminata:

  • Descargar episodios de podcasts
  • Crear una lista de reproducción motivadora
  • Planificar juegos para hacer mientras caminas
  • Convencer a amigos para que te acompañen

Por supuesto, cada uno tiene sus propias preferencias en cuanto a distracciones. Sean cuales sean tus favoritas, solo puedo aconsejarte que pienses de antemano en lo que te puede animar en caso de que te baje el ánimo. 🙂

Preparación para la caminata de 20 km, incluso sin entrenamiento

Hacer una caminata de 20 km sin entrenamiento es factible, pero una buena preparación lo hace todo más fácil. Incluso si no entrenas regularmente, hay algunos pasos importantes que debes tener en cuenta antes de la caminata para llegar a tu destino de forma segura y con éxito.

Autoevaluación realista

Antes de ponerte en marcha, sé sincero contigo mismo: ¿en qué forma física te encuentras actualmente? Aunque 20 km son factibles, es importante ser consciente de que se trata de una distancia considerable. No hace falta ser un deportista de élite para recorrer la distancia, pero es útil tener una idea realista de lo que te espera. Sé consciente de tu forma física general y ten claro que será agotador, pero con la actitud adecuada podrás superar este reto sin duda.

El equipo adecuado

Una de las mejores preparaciones que puedes hacer es asegurarte de que tienes el equipo adecuado. Unas botas de montaña adecuadas son tu herramienta más importante: deben estar bien rodadas, ser cómodas y aptas para largas distancias. Los bastones de senderismo también pueden ser de gran ayuda, especialmente si no estás entrenado y caminas por terrenos irregulares. Alivian la presión sobre las articulaciones y te ayudan a mantener el equilibrio.

Además, es importante llevar ropa transpirable y adecuada para las condiciones meteorológicas, para que no pases ni demasiado calor ni demasiado frío. Nunca está de más llevar una chaqueta impermeable en la mochila, ya que el tiempo puede cambiar rápidamente. No olvides llevar suficiente agua y snacks para el camino, para mantenerte bien alimentado durante la ruta.

Esto también te puede interesar: Senderismo para principiantes: nuestros consejos y trucos

Alimentación e hidratación antes de la excursión

Una alimentación adecuada es fundamental para completar los 20 km. Empieza el día con un desayuno equilibrado que te aporte la energía necesaria para el esfuerzo que vas a realizar: los carbohidratos complejos, como la avena o el pan integral, son ideales.

Durante la excursión, debes tomar pequeños tentempiés con regularidad para mantener estable tu nivel de azúcar en sangre. Los frutos secos, la fruta deshidratada o las barritas energéticas son perfectos para ello. También es importante que bebas suficiente líquido, no solo cuando tengas sed. Lleva contigo agua suficiente y bebe con regularidad para mantenerte hidratado. Para ello, debes preguntarte si te conviene más una botella o una mochila de hidratación.

Planificar una ruta de senderismo de 20 km: planificar el recorrido y los descansos de forma sensata

Elige una ruta adecuada

Si no estás entrenado y quieres hacer una ruta de 20 km, es fundamental elegir la ruta adecuada. Busca una ruta que se adapte a tu forma física general y que no tenga demasiado desnivel. Los terrenos llanos o con pendientes suaves son ideales para empezar. Lo mejor es elegir una ruta que te lleve por paisajes variados, ya que esto te mantendrá motivado y te distraerá del esfuerzo. Asegúrate también de que haya suficientes lugares donde parar a descansar o reponer líquidos.

¿Estás planeando una excursión en una zona que no conoces? Entonces infórmate bien de antemano sobre el recorrido y llévate un mapa o un dispositivo GPS para no perderte.

Un pequeño consejo: existen diferentes aplicaciones de senderismo y trekking en las que puedes seguir las rutas de otros excursionistas.

Planifica los descansos y aprovéchalos bien

Los descansos son una parte importante de la excursión, sobre todo si no estás en forma. Le dan al cuerpo el tiempo necesario para recuperarse y recargar energías. Por eso, planifica descansos regulares para estirarte, comer algo y beber suficiente.

Atención: evita hacer pausas demasiado largas para que tu cuerpo no se «enfríe». Un buen ritmo podría ser hacer una pausa de 3 a 6 minutos cada 5 kilómetros para relajar los músculos y mantener la circulación estable. Aprovecha las pausas para atarte los cordones de las botas o levantar las piernas un rato, ya que esto favorece la circulación sanguínea y evita que se te hinchen los pies.

Durante la caminata: consejos para excursionistas sin entrenamiento

Presta atención a tu propio ritmo

Empezar una ruta de 20 km sin estar entrenado significa que debes prestar mucha atención a tu ritmo. Es tentador empezar rápido, pero debes dosificar tus fuerzas de forma inteligente. Es mejor empezar más despacio y encontrar un ritmo que puedas mantener durante todo el recorrido.

Recuerda: no se trata de la velocidad, sino de completar el recorrido. Respirar de forma regular te ayudará a aprovechar mejor tu energía y a no agotarte demasiado pronto.

Esto también te puede interesar: Cómo utilizar las técnicas de respiración para relajarte.

Escucha las señales de tu cuerpo

Durante la caminata, debes escuchar las señales de tu cuerpo. Dolor en las rodillas, ampollas en los pies o un dolor punzante en la espalda son señales de advertencia que no debes ignorar. Detente un momento, comprueba cuál puede ser la causa y decide si debes hacer una pausa o interrumpir la caminata.

A veces basta con atarse los cordones de las botas o ajustar los bastones para reducir la carga. Si notas que estás deshidratado o que tus niveles de energía están bajando, tómate un descanso y come algo para poder continuar la excursión con seguridad.

Importante: también en Alemania hay algunas plantas venenosas para las personas que debes conocer para poder evitarlas.

Después de la excursión: descanso y reflexión

Una recuperación después de la caminata adecuada ayuda a tu cuerpo a recuperarse. Termina tu recorrido con un estiramiento suave de los músculos que hayas utilizado para prevenir tensiones y favorecer la circulación sanguínea. Un baño caliente también puede ayudar a relajar los músculos.

Además, asegúrate de seguir bebiendo suficiente líquido durante las horas posteriores a la excursión para reequilibrar tu balance hídrico. Tómate una comida equilibrada, rica en proteínas y carbohidratos, para reponer tus reservas de energía. Por último, ¡pon las piernas en alto! Dale a tu cuerpo el descanso que se merece después del esfuerzo.

Reflexión y planificación para el futuro

Después de la caminata, también es útil reflexionar sobre tu experiencia: ¿qué ha ido bien, qué harías de otra manera la próxima vez? Quizás hayas notado que cierto calzado no te ha resultado cómodo o que has necesitado más comida o de otro tipo. Puedes utilizar estas conclusiones para prepararte mejor para futuras caminatas.

Fíjate nuevos objetivos, ya sea una distancia más larga, una ruta más exigente o simplemente el objetivo de completar la próxima excursión con menos descansos. La experiencia que adquieras en esta excursión de 20 km es muy valiosa y te ayudará a ser aún más fuerte la próxima vez.

Conclusión: ¡es posible recorrer 20 km sin estar entrenado!

Caminar 20 kilómetros sin estar entrenado no es tarea fácil, pero sin duda es posible, y la sensación de haberlo conseguido te llenará de orgullo. Con la preparación adecuada, una autoevaluación realista y una planificación consciente de la ruta, podrás superar este reto.

Lleva contigo estos consejos y recomendaciones y no te desanimes cuando las cosas se pongan difíciles. Cada paso te acerca más a tu objetivo y, al final, te alegrarás de haberlo conseguido. Atrévete, fíjate una meta y ponte en marcha: ¡los 20 kilómetros te están esperando!

Autora: Lenita Behncke

Estos artículos también te pueden interesar:

Leave a comment