Comer antes de hacer deporte: ¿qué, cuándo y cuánto?

Estás a punto de empezar una sesión de entrenamiento o una Marcha del Mamut y te preguntas: ¿qué debo comer para rendir al máximo? Ya sea una carrera corta o una caminata de varias horas, una alimentación adecuada no solo es fundamental para tu rendimiento, sino también para una recuperación óptima. En este artículo descubrirás por qué tus hábitos alimenticios antes de hacer deporte son tan importantes, qué debes poner en tu plato y cómo puedes planificar tus comidas de forma óptima.

¿Por qué es tan importante la alimentación antes de practicar deporte?

Tu cuerpo necesita energía para rendir al máximo, especialmente en sesiones de entrenamiento intensas o esfuerzos prolongados, como una Marcha del Mamut. La energía que consumes durante el deporte proviene de tus reservas energéticas, que se componen de carbohidratos, grasas y proteínas. Pero cuando estas reservas se agotan, tu rendimiento se resiente:

  • Los carbohidratos son la fuente de energía más rápida. Se convierten en glucosa y se queman directamente en los músculos. Son indispensables para esfuerzos intensos.
  • Las grasas proporcionan energía a largo plazo, pero tardan más en estar disponibles. Son especialmente adecuadas para esfuerzos de resistencia.
  • Las proteínas desempeñan un papel secundario en el suministro de energía, pero son fundamentales para la reparación muscular.

Un depósito vacío significa que tu cuerpo funciona a medio gas: tu rendimiento se desploma y te sientes agotado más rápidamente. Una comida adecuada antes del entrenamiento garantiza que tus reservas estén bien llenas y te da la energía necesaria para llegar al límite.

La influencia de la alimentación en la recuperación

Incluso después del entrenamiento, una alimentación consciente antes del ejercicio merece la pena: no solo influye en la cantidad de energía de la que dispones, sino también en lo bien que te recuperas. Si tu cuerpo está bien alimentado, el metabolismo funciona de manera más eficiente y los músculos se regeneran más rápidamente.

Una alimentación adecuada antes del deporte puede mejorar significativamente tu experiencia de entrenamiento y apoyar de forma óptima a tu cuerpo. Aquí tienes tres ventajas que aporta una comida bien planificada antes del entrenamiento:

  • Reducción de la degradación muscular: las proteínas de la comida previa al entrenamiento aportan aminoácidos que minimizan la degradación del tejido muscular durante el ejercicio.
  • Menos fatiga: una cantidad suficiente de carbohidratos evita que tu cuerpo entre en una situación de emergencia energética después del entrenamiento.
  • Recuperación más rápida: si tus reservas están bien llenas, la regeneración comienza ya durante el entrenamiento, lo que le ahorra a tu cuerpo un tiempo valioso.

Por lo tanto, una alimentación adecuada antes del deporte no solo te proporciona la energía que necesitas, sino que también prepara tu cuerpo de forma óptima para la recuperación posterior. ¡Así podrás afrontar la siguiente sesión con más fuerza!

¿Cuándo debes comer antes de hacer deporte?

Ten en cuenta los intervalos de tiempo entre la comida y el entrenamiento

Comer antes de hacer deporte es importante, pero ¿cuándo exactamente debes tomar la última comida? La respuesta depende de si planeas tomar un pequeño tentempié o una comida completa. Tu cuerpo necesita tiempo para digerir los alimentos y convertir los nutrientes que contienen en energía:

  • Aperitivos: puedes tomarlos entre 30 y 60 minutos antes del entrenamiento. Lo ideal son alimentos fáciles de digerir, como un plátano o una barrita de muesli, que te proporcionan un rápido aporte de energía sin resultar pesados para el estómago.
  • Comidas completas: las comidas más copiosas, como las gachas, la pasta o un plato de arroz, deben tomarse al menos dos o tres horas antes del entrenamiento. De este modo, tu cuerpo tendrá tiempo suficiente para digerir los alimentos y proporcionarte la energía que necesitas.

Prueba diferentes franjas horarias para descubrir cuál te funciona mejor. Cada cuerpo reacciona de forma diferente, ¡así que haz caso a tu instinto!

Entrenamiento por la mañana: ¿con o sin desayuno?

¿Eres madrugador y quieres entrenar nada más levantarte? A menudo surge la pregunta de si es necesario desayunar o si se puede entrenar en ayunas.

  • Entrenar en ayunas: este método puede ser útil para sesiones de entrenamiento ligeras o moderadas, especialmente si quieres estimular el metabolismo de las grasas. Lo decisivo es a qué hora y cuánto has comido la noche anterior. Es similar a lo que ocurre con un coche: si llenas bien el depósito por la noche, por la mañana tendrás suficiente energía para arrancar, aunque el cuerpo consuma un poco durante la noche. Pero cuidado: Si las reservas no están lo suficientemente llenas, pueden producirse pérdidas de rendimiento o problemas circulatorios. Por lo tanto, presta atención a tu cuerpo y adapta la intensidad del entrenamiento en consecuencia.
  • Desayuno antes del entrenamiento: un desayuno pequeño y ligero, como un plátano o una barrita de muesli, te proporcionará energía rápidamente sin sobrecargar el estómago. Esto es especialmente útil si tienes previsto realizar una sesión intensa.

Si no estás seguro, empieza con un pequeño tentempié y escucha a tu cuerpo. Para sesiones de entrenamiento más largas o exigentes, lo mejor suele ser una comida ligera por la mañana.

¿Qué debes comer antes de hacer deporte?

La comida ideal antes del entrenamiento: composición y ejemplos

La comida perfecta antes de hacer deporte depende de tu objetivo, del tipo de deporte y de la hora del día. Sin embargo, en general, debe ser fácil de digerir y contener los siguientes nutrientes:

  • Hidratos de carbono: la principal fuente de energía. Rellenan tus reservas de glucógeno y te proporcionan la energía necesaria para tu entrenamiento. Elige carbohidratos complejos, como productos integrales o copos de avena, si ingieres la comida varias horas antes del entrenamiento, ya que proporcionan energía duradera. Por el contrario, poco antes del entrenamiento son adecuados los carbohidratos simples, como un plátano o gominolas, ya que llegan más rápidamente a la sangre y te proporcionan energía inmediata.
  • Proteínas: ayudan a proteger los músculos y favorecen la regeneración durante el entrenamiento. Algunos ejemplos son el yogur desnatado, el requesón o un batido de proteínas.
  • Grasas: son más difíciles de digerir y pueden afectar a tu rendimiento si las consumes demasiado cerca de la hora de hacer deporte. Sin embargo, en pequeñas cantidades, como las que se encuentran en los frutos secos o el aguacate, pueden ser útiles en sesiones de entrenamiento más largas.

Ejemplos de comidas previas al entrenamiento

Independientemente de tu objetivo, debes asegurarte de que tu comida sea equilibrada y se adapte a tu entrenamiento. Aquí tienes algunas sugerencias:

  • Aperitivos fáciles de digerir:
    • Un plátano
    • Galletas de arroz con miel
  • Comidas completas:
    • Gachas de avena con una pizca de canela y una cucharada de crema de almendras
    • Patatas asadas con quark de hierbas y verduras al vapor
    • Pan integral con requesón y rodajas de pepino

Lo que es mejor evitar

No todo lo que sabe bien es bueno para tu rendimiento. Estos alimentos pueden causarte problemas antes del entrenamiento:

  • Alimentos ricos en grasas y difíciles de digerir: las hamburguesas, los alimentos fritos o las salsas cremosas sobrecargan el estómago y hacen que te sientas cansado y perezoso durante el entrenamiento.
  • Alimentos ricos en azúcar: los dulces o los refrescos pueden ser útiles en determinadas circunstancias, ya que proporcionan energía rápida. El momento en que se consumen es decisivo: justo antes de un esfuerzo intenso, estos carbohidratos simples pueden mejorar tu rendimiento, ya que se convierten rápidamente en glucosa. Sin embargo, si no se realiza actividad física a continuación, el rápido aumento del nivel de azúcar en sangre puede provocar una «caída de azúcar» más tarde.

En su lugar, apuesta por alimentos fáciles de digerir que le den a tu cuerpo lo que realmente necesita: energía, nutrientes y una buena sensación durante el entrenamiento.

Nutrición deportiva orientada a objetivos para tu objetivo de entrenamiento

Nutrición para perder peso

Si tu objetivo es perder peso, la alimentación antes del deporte juega un papel decisivo. Muchos creen que entrenar con el estómago vacío es más eficaz, ya que el cuerpo quema más grasa. Pero este enfoque tiene sus inconvenientes: sin la energía suficiente, no puedes rendir al máximo, lo que reduce la eficacia de tu entrenamiento.

Los tentempiés fáciles de digerir, como un plátano antes de hacer deporte, te dan la energía que necesitas sin sobrecargarte. Con un entrenamiento más intenso, acabarás quemando más calorías y también te beneficiarás de un mayor efecto postcombustión. De este modo, alcanzarás tu objetivo de perder peso de forma mucho más sostenible.

Dato interesante: después de un entrenamiento intenso, tu metabolismo se mantiene a toda marcha, lo que se conoce como efecto postcombustión. Tu cuerpo necesita energía para compensar el déficit de oxígeno, regenerar los músculos y reponer las reservas. Cuanto más intenso sea tu entrenamiento, más durará el efecto. En algunos casos, tu cuerpo puede quemar calorías adicionales hasta 48 horas después del entrenamiento. ¡Perfecto para apoyar tus objetivos de fitness de forma sostenible!

Alimentación para el entrenamiento de fuerza

Si quieres desarrollar músculo, la clave es una combinación de carbohidratos y proteínas antes del entrenamiento. Los carbohidratos reponen tus reservas de glucógeno y evitan que el cuerpo extraiga energía de los músculos durante el entrenamiento. Las proteínas proporcionan los aminoácidos necesarios, que pueden utilizarse para desarrollar músculo durante el entrenamiento.

Ejemplos de comidas ideales para antes del entrenamiento:

  • Pan integral con requesón y un huevo cocido
  • Gachas con proteína en polvo y unos cuantos frutos secos
  • Un batido de proteínas con copos de avena

Al planificar tu alimentación de forma específica, maximizas tu rendimiento en el entrenamiento y, al mismo tiempo, favoreces el desarrollo muscular.

Nutrición para deportistas de resistencia

Para esfuerzos prolongados, como correr, montar en bicicleta o una Marcha del Mamut, es esencial contar con fuentes de energía duraderas. Los carbohidratos complejos de los productos integrales, las legumbres o la quinoa son la mejor opción en este caso. Te proporcionan energía de forma continua y evitan que tu rendimiento decaiga durante el ejercicio.

Además, es importante controlar tu equilibrio electrolítico. Al sudar, tu cuerpo pierde minerales importantes como sodio, potasio y magnesio. Debes reponerlos antes del entrenamiento, por ejemplo, con un caldo ligero de verduras o una bebida isotónica. En sesiones de entrenamiento más largas o especialmente intensas, también puede ser útil tomar bebidas que contengan electrolitos durante el entrenamiento para compensar la pérdida de minerales y mantener tu rendimiento.

Potenciadores antes del entrenamiento: lo que debes saber

Los estimulantes preentrenamiento son populares entre muchos deportistas de fuerza y fitness para aumentar el rendimiento y sentirse despiertos y concentrados antes del entrenamiento. A menudo contienen cafeína, beta-alanina o creatina, que pueden aumentar tu energía y resistencia a corto plazo.

Efectos de los estimulantes antes del entrenamiento:

  • Cafeína: aumenta la atención y puede mejorar tu rendimiento durante el entrenamiento.
  • Beta-alanina: puede retrasar la fatiga durante los ejercicios intensos.
  • Creatina: favorece el rendimiento muscular, especialmente en esfuerzos cortos e intensos.

¿Qué debes tener en cuenta con respecto a los «potenciadores»?

No todos los potenciadores son adecuados para todo el mundo. Presta atención a los ingredientes y prueba primero los nuevos productos en pequeñas cantidades para comprobar tu tolerancia. Además, evita tomarlos a última hora de la noche, ya que su alto contenido en cafeína puede afectar a tu sueño.

Los potenciadores pueden tener un efecto beneficioso, pero no sustituyen a una dieta equilibrada y una buena rutina de entrenamiento, ya que lo más importante es una ingesta específica de nutrientes. A menudo, un simple café, mucho más barato, es suficiente para conseguir el efecto deseado; no siempre tiene que ser un polvo caro. Por lo tanto, si los utilizas, hazlo de forma específica y con moderación. 💥

Hidratación antes del entrenamiento: ¡imprescindible!

Por qué beber es tan importante como comer

Sin una hidratación suficiente, no puedes rendir al máximo. Una pérdida de líquido de tan solo el 2 % de tu peso corporal puede reducir tu rendimiento deportivo hasta en un 20 %. El agua garantiza que tu circulación se mantenga estable, que tus músculos reciban un suministro óptimo y que tu cuerpo pueda disipar eficazmente el calor generado durante el entrenamiento.

La clave está en beber con regularidad a lo largo del día. Especialmente importante: empieza el entrenamiento bien hidratado. Si entrenas por la mañana, debes asegurarte de hidratarte lo suficiente la noche anterior.

Cómo cubrir adecuadamente tus necesidades de hidratación

Para la mayoría de las sesiones de entrenamiento, el agua es suficiente, pero hay excepciones:

  • Cortas e intensas: a menudo basta con un vaso de agua entre 15 y 30 minutos antes del entrenamiento.
  • Largas y exigentes: en sesiones más largas, como una caminata de varias horas o una maratón, es recomendable tomar bebidas isotónicas. Estas te aportan electrolitos y carbohidratos de fácil asimilación.

Una regla sencilla: bebe entre 250 y 500 ml de agua 30 minutos antes del entrenamiento. Esto le da a tu cuerpo tiempo suficiente para absorber el líquido sin molestarte durante el entrenamiento.

Particularidades antes de una Marcha del Mamut: ¿qué debes comer?

Comida la noche anterior

La preparación adecuada para una Marcha del Mamut comienza la noche anterior. Una comida rica en energía con carbohidratos complejos es esencial para reponer tus reservas de glucógeno. Los carbohidratos son tu principal fuente de energía para el largo esfuerzo del día siguiente. Lo ideal son alimentos como la pasta integral, el arroz o la quinoa, combinados con una fuente de proteínas como la pechuga de pollo o el tofu.

No te olvides de las verduras fáciles de digerir, que aportan vitaminas y minerales a tu organismo. Por el contrario, evita los alimentos pesados o grasos, que pueden sobrecargar tu estómago. Así, a la mañana siguiente podrás empezar tu aventura con energía y con el cuerpo bien preparado.

Desayuno antes de la salida

El día de la Marcha del Mamut, un desayuno equilibrado es tu combustible para empezar. Elige una combinación de carbohidratos y proteínas que te proporcionen energía duradera sin resultar pesada para el estómago.

Algunas sugerencias:

  • Copos de avena con plátano, frutos secos y una cucharada de miel
  • Pan integral con mantequilla de cacahuete y una pizca de canela
  • Una tortilla con verduras y una rebanada de pan integral

Asegúrate de desayunar unas dos o tres horas antes de empezar. Un pequeño tentempié justo antes de la salida, como medio plátano o una barrita de muesli, puede proporcionarte energía adicional si te sientes un poco cansado justo antes de empezar.

Aperitivos para llevar

Una Marcha del Mamut no solo consiste en demostrar resistencia, sino también en gestionar de forma inteligente tus reservas de energía. Para ello, son imprescindibles los tentempiés para hacer senderismo, que sean fáciles de llevar y proporcionen energía rápidamente. 

Algunas opciones recomendables son:

  • Frutos secos y fruta deshidratada: proporcionan una mezcla perfecta de carbohidratos y grasas saludables.
  • Geles o barritas energéticas: te proporcionan energía rápidamente y son prácticas para llevar.
  • Aperitivos salados: los palitos salados o las galletas saladas ayudan a compensar la pérdida de electrolitos por la sudoración.

Lleva contigo suficientes snacks que no solo te den energía, sino que también sean fáciles de comer, ya que, al fin y al cabo, no querrás tener que preparar comidas complicadas mientras estás fuera.

Conclusión: una alimentación adecuada es la clave del éxito

Una alimentación adecuada antes de practicar deporte, y especialmente antes de esfuerzos intensos como una Marcha del Mamut, es la clave para tu rendimiento y recuperación. A continuación, resumimos los consejos nutricionales más importantes:

  • La alimentación antes de practicar deporte es individual: adapta tu alimentación a tu objetivo, tu deporte y la hora del día.
  • Energía y recuperación: los carbohidratos y las proteínas te proporcionan energía para tu entrenamiento y favorecen tu recuperación.
  • Una buena preparación es la mitad del camino: planifica tus comidas conscientemente para que puedas darlo todo en tu próximo entrenamiento o Marcha del Mamut.

Con la preparación adecuada y una dieta adaptada a tus necesidades, estarás perfectamente equipado para alcanzar tus objetivos y superar tus límites. ¡Mucha suerte! 💪

Autora: Lenita Behncke

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